Opinión

NUESTRA REFLEXION DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal. Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. Salmo 90:15-16

La aflicción es algo que nadie desea experimentar, más aún cuando ésta se prolonga por algún tiempo. El salmista le pide a Dios que alegre su alma conforme al tiempo que fue afligido para de esta manera gozar de la paz interior que tanta falta hace en tiempos de angustia. Tanto en momentos de aflicción como en momentos de alegría es necesario gozar de la paz que solo el Señor ofrece, para que de esta manera el obrar de Dios se vea reflejada en su vida y su gloria brille sobre sus hijos. Para reflexionar ¿La gloria de Dios a través de Jesucristo resplandece en su vida? ¿Ha pasado por momentos largos de aflicción? ¿Le ha pedido a Dios poder experimentar alegría en tiempos difíciles?