Opinión

NUESTRA REFLEXION DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 2 Corintios 3:16-17

El apóstol Pablo claramente explica que una persona que no ha recibido a Cristo en su corazón tiene el conocimiento entenebrecido por tanto no puede discernir las cosas que solo pueden ser discernidas espiritualmente, pero cuando se convierta al Señor, cuando se arrepienta de su pasada manera de vivir y reciba a Cristo en su corazón, ese velo que cubre su entendimiento va a ser quitado, porque inmediatamente es sellado con las arras del Espíritu Santo, por tanto esa persona se vuelve libre de toda atadura porque donde mora el Espíritu de Dios allí hay libertad, y el nuevo creyente va siendo transformado de gloria en gloria santificándose cada día y creciendo en el conocimiento de Cristo en todo su poder y gloria. Es el Espíritu Santo de Dios quien va haciendo esta obra transformadora en la vida de todo creyente, porque ha pasado de muerte a vida, por tanto goza de la libertad que solo hay en Jesús.