Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

 Salmo 45:2

Este salmo constituye un canto de las bodas del rey, y bien puede aplicarse a las bodas del cordero con su iglesia, su amada. Todo creyente que ha recibido a Cristo como su Señor y Salvador no se debe contentar solo con hablar de Él, sino con Él, expresarle su amor, decirle cuánto lo  ama  y cuán agradecido está de todo lo que ha hecho y hará por usted,  decirle lo hermoso que es, porque todo Él está lleno de gracia, su Palabra es hermosa como lo es el Señor, pero por esa gracia derramada sobre toda la humanidad, usted es una persona bendecida, porque no hay mayor bendición que recibir el amor de Cristo y por ese amor el regalo de la vida eterna, por eso, esa bendición es perpetua, es para siempre, porque solo la sangre de Jesús, derramada en la cruz del Calvario, le hacen salvo por gracia, porque no hay nada que podamos hacer para merecerla, todo es por su infinito amor hacia la humanidad. Para reflexionar:  ¿Es usted hijo de Dios? ¿Cuándo fue la última vez que expresó su amor al Señor Jesús? ¿Para usted quién es el más hermoso?