Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

No robes al pobre, porque es pobre, ni quebrantes en la puerta al afligido;  Porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren. Proverbios 22:22-23

 

Hay quienes no sienten compasión por las personas desvalidas, se aprovechan de ellas añadiéndoles más pobreza, extorsionándolas, o robándoles lo poco que tienen.  En ocasiones, los llevan incluso ante las autoridades y los meten presos porque no tienen quién los defienda ni dinero para pagar a quien lo haga.  Hay un Dios que todo lo ve y todo lo sabe, y su Palabra dice que Él juzgará esta causa, porque en Él no hay injusticia ni se complace en los que la practican.  Quien se comporta así con el pobre, debe saber que lo único que está haciendo es traer desgracia a su vida, porque su alma constantemente será abatida, no tendrá paz como consecuencia de su actitud malvada.  No se puede andar por la vida perjudicando u oprimiendo al pobre, y esto también se lo puede aplicar a aquellos que oprimen a todo un pueblo que no puede alzar su voz y defenderse, sino que tiene que aceptar las disposiciones injustas de estos malvados que lo único que persiguen es su propio enriquecimiento a costa de los más débiles. No quedará impune quien de tal forma actúe, porque Jehová juzgará la causa de los oprimidos.