Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba. Salmo 3:5

El 40% de la población mundial padece de insomnio, llega la noche y pasan despiertas porque se les hace difícil conciliar el sueño, debido a preocupaciones económicas, problemas familiares, enfermedades, en fin los motivos pueden ser de diversa índole, pero que hermoso es poder irse a la cama y descansar en medio de los problemas y dificultades. Sí, esto es posible si usted pone su confianza en Aquel que tiene el control de esa dificultad y que le puede sustentar en medio de ella. Cuando usted decide entregar su problema a Dios, ya no es suyo porque usted ya lo entregó, no le pertenece, ahora le pertenece a Él, por lo tanto, usted aprenderá a descansar esperando la respuesta de Dios a ese problema. Si esa dificultad que usted está atravesando se debe, quizás, a una mala decisión que tomó, o a una injusticia, sepa que el Señor le va a ayudar, más no ocurrirá así, si su insomnio se debe al pecado, a ese temor que sienten las personas a ser descubiertas cuando están atentando contra otra persona de una u otra manera, sencillamente en este caso se estará viviendo las consecuencias de aquello que está haciendo. Sin embargo, si usted procede al arrepentimiento y decide cambiar su forma de vivir y busca a Dios de corazón, Él le perdonará y le ayudará, porque Él será quien le sustente.