Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63

 

Vivir para satisfacer los deleites de la carne,  muchas veces trae tristeza y decepción, pues si bien es cierto, en el momento que se los disfruta causan alegría pero en forma prolongada en nada aprovechan porque satisfacen motivaciones pasajeras, en cambio, pensar y vivir para alimentar el espíritu   esto da vida y vida eterna.  Una vida llena del Espíritu Santo le hará buscar las cosas espirituales, las que le conectan con el Padre Celestial y una de esas formas es a través de la lectura de la Palabra de Dios, que constituye el alimento espiritual de todo creyente.  Estas palabras,  son palabras de vida eterna, porque provienen del Señor Jesucristo quien es el Verbo y en quien está la vida.  Él dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida, por eso sus palabras son espíritu y son vida, porque es el mismo Dios hablando a través  de su Espíritu para dar vida abundante y eterna a todo aquel que desee tenerla.