Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca. Joel 1:5

Hace poco tiempo el mundo entero atravesó una terrible pandemia que terminó con la vida de muchas personas. El profeta Joel en esta porción bíblica hace mención a una plaga de langostas que destruyó todas las plantaciones afectando a los agricultores, a los sacerdotes que utilizaban los frutos de la tierra para sus ofrendas, y a los borrachos que no tendrían más vino para beber. Una persona que está en avanzado estado etílico, generalmente no se da cuenta lo que sucede a su alrededor, por eso el profeta les hace un llamado diciéndoles despierten y lloren porque por causa de la plaga, el vino, el mosto, ha sido quitado de ustedes. Cuántas personas se vieron afectados por esta pandemia que azotó a todo el mundo, muchos trabajos se perdieron, muchas familias se desintegraron, la fe de muchos se perdió, y a todo esto el llamado es el mismo –despierten- miren lo que está pasando en todo el mundo, no sean indiferentes a las plagas y a las destrucciones por todas partes, pero aún así parece ser que algunos están peor que borrachos, desapercibidos de lo que sucede a su alrededor. Ya es tiempo de poner atención a lo que acontece en todo el mundo y meditar en ello, para que de esta forma haya un cambio tanto en la manera de pensar como de vivir y actuar frente a todo lo que está sucediendo.