Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7

Observaba unas hojas crecidas en el suelo, y al arrancarlas éstas salían con facilidad porque sus raíces estaban superficialmente en la tierra, y una vez arrancadas y expuestas al sol se secaban inmediatamente convirtiéndose en monte seco, inservible.  Así mismo sucede con la vida de aquella persona que no permanecen en la vid, que sus raíces no están bien cimentadas en Jesucristo, cualquier viento de doctrina o malos consejos pueden hacer que se  aparte del camino y comenzarán entonces a secarse, en cambio si permanece en la vid verdadera que es Jesucristo, todo lo que le pida en oración le será dado, porque el Señor morará en ese corazón, por lo tanto, esa petición va a nacer del mismo corazón del Señor, esa petición no estará fuera de la voluntad de Dios para su vida,  por eso le será contestada y su corazón se llenará de gozo.