Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

Huye el impío sin que nadie lo persiga; más el justo está confiado como un león. Proverbios 28:1

Es hermoso ver a un león cuando está descansando, está tranquilo observando todo, y cuando corre no es porque está huyendo de alguien o de algo, sino que va en pos de su presa. De igual manera es la paz que siente todo aquel que es justo, que vive de acuerdo a la justicia de Dios que es incorruptible, que vive en sana conciencia de que no ha hecho mal a nadie, de que sus actos hablan bien de él, no así los impíos, los que no practican la piedad, sino que buscan enriquecerse cada día más de una manera rápida e ilícita, sin importarles perjudicar a otros, éstos no se van a la cama tranquilos, generalmente no pueden dormir, porque no saben en qué momento les llega su hora, y aunque nadie los persiga ellos, producto de su mala conciencia, piensan que son perseguidos, no pueden disfrutar de lo que de una forma mal habida tienen. No se engañe, nada que es mal habido puede traer paz a una persona, en cambio la Palabra de Dios dice que el Señor guardará en completa paz a aquel cuyo pensamiento persevera en Él porque en Él ha confiado. Para reflexionar: ¿Sus actos hablan bien de usted? ¿Vive confiado como un león o sufre de delirio de persecución?