Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Miriam Florencia/Guayaquil

Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación.  Antes que naciesen los montes  y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.  Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.  Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó.       Salmo 90:1-4

Este Salmo constituye una oración de Moisés.  En ella Moisés reconoce que Dios es eterno, ha existido siempre, no tiene principio ni fin, y aunque ellos peregrinaron mucho tiempo por el desierto al salir de Egipto, permaneciendo   en tiendas de campaña, siempre Dios estuvo con ellos, guardándolos de sus enemigos y de todo peligro, Él siempre fue su refugio.  Ese refugio que guardó a los israelitas durante su estadía por el desierto, puede ser también su refugio el día de hoy.  Cualquiera que sea la situación que esté atravesando ahora mismo, la misma que no le permite tener paz y estabilidad y más aún cumplir sus sueños y sus metas, sepa que Dios siempre estará guardándolo y preparándolo para el día en que encuentre su destino eterno, solo atrévase a creer que Dios, infinito en poder, puede ser  para usted el ancla de su salvación y protección eterna.