Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Miriam Florencia/ Guayaquil

 

Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan, y si tiene sed, dale de beber agua; pues, haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza, y Jehová te recompensará. Proverbios 25:21-22

Es muy difícil tender la mano a alguien que le ha hecho daño, lo más usual es que el ser humano tienda a la venganza, sin embargo, tanto el rey Salomón en sus Proverbios como el Apóstol Pablo y principalmente el mismo Señor Jesucristo enseñan que hay que amar a los enemigos, hacer por ellos lo que nunca imaginarían que usted pudiera hacer por ellos, pero esta es la mejor manera de vivir en paz aún con las personas que le persiguen y causan aflicciones a su vida. Ellos al recibir esta clase de respuesta a sus agresiones se sentirán avergonzados a tal punto que es posible que hasta se lleguen a arrepentir de su maldad, por eso este acto altruista tendrá su recompensa por parte de Dios. Para reflexionar: ¿Cuándo alguien le ha hecho daño, cuál ha sido su proceder? ¿Sería capaz de ayudar a alguien que le ha hecho mucho daño?