Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Miriam Florencia/Guayaquil

Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. Salmo 37:23-24

Caminar al lado del Señor le garantiza seguridad, porque cuando intente desviarse por el camino errado, Él le hará volver a la senda trazada para usted, y si en medio de este caminar hay tropiezos y dificultades tenga la certeza que no se quedará en esa situación eternamente, porque Él como todo Padre amoroso caminará con usted sosteniéndolo de su mano. Cuando un padre sostiene la mano de un hijo brinda protección y sobre todo seguridad, pero para que eso se cumpla es necesario no soltarse de esa mano, porque de lo contrario al caer no habrá quien le ayude a levantarse y tendrá que hacerlo solo haciéndose daño muchas veces. El secreto está en encomendar al Señor su camino para que Él haga lo que tenga que hacer, a usted le toca solo confiar en que a su lado estará seguro. Para reflexionar: ¿Quién camina a su lado? ¿En quién confía? ¿Ha encomendado al Señor su camino?