Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar. 1 Reyes 4:29

Hay tres cosas que son muy necesarias para que le vaya  bien en  la vida.  Sabiduría,  prudencia y conocimiento.  Estas tres virtudes le fueron dadas al rey Salomón y por eso pudo componer tres mil proverbios y mil cinco cantares, además de juzgar y gobernar a su pueblo de una manera muy ecuánime. Salomón tuvo más sabiduría que nadie, pero esta sabiduría tenía su origen en Dios.  Además de sabiduría, Salomón era un gran erudito, un gran poeta, lo que se puede observar en los poemas que escribió.  La expresión anchura de corazón hace alusión a que Salomón tenía mucho conocimiento y sabía expresarse bien,  por eso para escucharlo venían las personas de todas partes.  En la actualidad estas  virtudes escasean en el ser humano, ya que la falta de sabiduría,  la falta de prudencia y conocimiento  ocasionan muchos  conflictos tanto  a nivel personal como a nivel colectivo. Si está falto de sabiduría pídale al Señor dirección y consejo, con toda seguridad Él le dará lo que usted necesite para cumplir su propósito, especialmente pida llenarse del conocimiento de Dios, porque conociendo a Dios y poniendo en práctica su Palabra, usted habrá alcanzado la sabiduría necesaria para poder conducirse en esta vida.  Para reflexionar:  ¿Es usted una persona sabia? ¿Practica en su diario vivir la prudencia? ¿Cuándo fue la última vez que se metió en problemas por la falta de sabiduría y prudencia?