Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras. Salmo 73:28

Antes que usted se pueda acercar a Dios, Él se ha acercado a usted primero, porque le ama de tal manera que su mente no lo puede imaginar, por eso cuando se acerca a Él, solo puede traerle bien a su vida, porque lo hace confiando en que Dios tiene todas las respuestas a sus preguntas, todas las soluciones a sus problemas, por eso su esperanza siempre debe estar puesta en Él y no en sus riquezas o habilidades, pero sobre todo en aquellos momentos en que el alma empieza a desfallecer porque aparentemente no hay nada que hacer frente a las adversidades y ya no se tiene fuerza para seguir adelante, es cuando la esperanza debe mantenerse viva, esperanza de días mejores, esperanza de que nada es para siempre, que con la ayuda y el favor de Dios todo va a solucionarse, y es allí donde un corazón agradecido comenzará a dar testimonio de las grandes cosas que Dios ha hecho en su vida, y no se cansará de hablar de sus obras que son perfectas y alegran el alma y el espíritu.