Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

 

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra” Génesis 1:26

Cuando Dios terminó de crear  todas las cosas dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.  Se ha preguntado usted alguna vez por qué esta frase está en plural? La respuesta es porque en la creación estaba inmersa la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en todo su esplendor. El hombre fue creado al final, pues todo fue hecho para que él tenga autoridad sobre lo creado para que mande y gobierne en la tierra, a tal punto que fue Adán quien puso nombre a todos los animales creados. Fuimos hechos para tener comunión con Dios, pues al haber sido creados a su imagen y semejanza, dos palabras que  van juntas, significa que fuimos dotados de alma y espíritu, pues el alma que constituye la mente, la voluntad y los sentimientos son características propias de Dios, pues aunque Dios es Espíritu, posee mente, voluntad y sentimientos, pues como Él es Espíritu nosotros también debíamos tenerlo porque a través del espíritu es que lo podemos llegar a conocer y relacionarnos con Él.