Opinión

NUESTRA REFLEXION DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

 “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos” Números 13:30

 Moisés había enviado a doce  espías a reconocer la Tierra Prometida, pero el informe que trajeron ellos fue bastante desalentador, dijeron que era una tierra que se tragaba a sus moradores y que no había suficiente provisión allí para  todo el pueblo de Israel. Al escuchar esto Caleb hizo callar la murmuración del pueblo a quienes estos diez espías habían convencido de que conquistar dicha tierra era imposible.  Caleb les dijo subamos y tomemos posesión de esta tierra porque nosotros podemos más que ellos.  Caleb y Josué conocían muy bien que contaban con el favor y poder de Dios, y que  en otras ocasiones habían obtenido  la victoria porque el brazo de Dios siempre estaba extendido hacia ellos, pero en cambio los otros diez eran personas incrédulas que se dejaron llevar por lo que vieron y se atemorizaron, vieron las circunstancias y no vieron con los ojos de la fe en un Dios que los había salvado de muchos enemigos incluso de los egipcios donde los caballos y jinetes perecieron en el mar Rojo sin haber tenido ellos que alzar una espada.  Este es el Dios en el cual creemos, ese Dios todopoderoso que es capaz de darle la victoria en cualquier situación que usted se encuentre siempre y cuando confíe y crea en Su poder.  Cómo pueden cambiar las circunstancias dependiendo de  la óptica con la cual se mire la situación.  Estos diez espías murieron por su incredulidad, en cambio Caleb y Josué tomaron posesión de la Tierra Prometida por haber creído y confiado en el único Dios verdadero.