Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

 

Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos, sus padres. Proverbios 17:6

Quienes tienen nietos han experimentado la alegría que éstos traen a su vida, pues según la Palabra de Dios constituyen un adorno, un premio, porque eso representa una corona, especialmente aquellos nietos que son de influencia positiva en su generación.  De igual manera para un hijo es honroso ver llegar a sus padres a la ancianidad en forma piadosa, y mostrar un corazón agradecido hacia ellos por haberles forjado el amor a Dios y a vivir rectamente dentro de este mundo.  Que mayor premio se le puede pedir a la vida, que tener padres que hayan sabido transmitirle valores morales, éticos y espirituales, así como para ellos el tener nietos que anden en la verdad.  ¿Es usted de aquellas personas que aún tiene a sus padres con vida? Si su respuesta es sí, hónrelos, ámelos, preocúpese por ellos, no los considere una carga o un estorbo, recuerde que usted también puede llegar a esa edad si es la voluntad del Señor y podrá recoger a través de sus hijos esos frutos que ha sembrado con sus padres, porque todo lo que se siembra se cosecha.  Siembre honra, amor y respeto hacia sus padres y seguramente recibirá de sus hijos lo mismo.