Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice Jehová el Señor: Convertíos y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones. Ezequiel 14:6

El pueblo de Israel constantemente estaba contaminándose con los ídolos paganos, y a través del profeta Ezequiel, Dios les pide que dejen de adorar a dioses falsos, a aquellos que no tienen oído para oír ni ojos para ver ni boca para hablar, porque la idolatría es abominación a los ojos de Dios, es atentar en contra de su santidad. Pero este mensaje no solamente es para el pueblo de Israel, hoy por hoy también mucha gente tiene ídolos aún sin saberlo, ya que un ídolo es todo aquel o aquello que ocupa el lugar de Dios en su corazón, para algunos es su trabajo, para otros son sus hijos, en fin cualquier cosa que esté en el centro de sus pensamientos y de su ser se ha convertido en un ídolo al cual el Señor le dice apártate de él y conviértete de tu mal camino, porque con toda seguridad no le irá bien en la vida si permanece en ellos. Nunca es tarde para examinar su vida, medite acerca de usted, hay alguien o algo en su vida que ocupa el primer lugar, a veces incluso las preocupaciones se convierten en ídolos porque usted se abraza tanto a ellas que solo pasa pensando en cómo darle solución a sus problemas en lugar de confiar en Dios y dejar sus cargas sobre Él para permitirle que actúe en su vida dándole el fin que espera. Comience a sacar esos ídolos de su corazón y empezará a hallar descanso para su vida.