Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Lucas 1:28-31

María era descendiente de David, prometida en matrimonio a José quien era carpintero, era muy joven y virgen y vivía en Galilea. Un día recibió la visitación del ángel quien le dijo: -Salve muy favorecida- Esta salutación la sorprendió mucho, pues tenía por objeto recalcar la gracia y el favor de Dios sobre su vida ya que había sido escogida para ser la madre del salvador en su naturaleza humana, pues en su naturaleza divina Jesús no tiene madre, y esto le concedía un grande honor, pues en ese momento se le estaba entregando su misión en la Tierra, dar a luz al mesías. Esto era muy preocupante, puesto que ella aún no había conocido varón, aún no se había casado con José, estaban comprometidos en matrimonio pero aún no se había consumado dicho matrimonio, y a pesar de eso, María obedeció y confió en Dios. La actitud de la virgen María nos enseña primeramente que ella recibió esta comisión con total sumisión y humildad, pues no salió por allí gritando y alardeando que iba a ser la madre del mesías, pues por el contrario la Palabra dice que ella guardaba todas estas cosas en su corazón. También aprendemos la confianza en Dios, pues enfrentarse a una sociedad que juzgaba fuertemente y castigaba con la muerte cualquier acto de fornicación y adulterio, debió haber sido angustiante, pero el ángel la confortó y le dijo –el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres- Cuando el Señor le comisiona para algo, por muy duro que parezca, debe confiar en Él, pues siempre estará con usted, proveyendo todo lo necesario y dándole la fortaleza necesaria para llevar a cabo su misión. Servir al Señor siempre será un privilegio y un honor, por tanto cualquiera sea su misión en esta tierra hágala con humildad y sencillez de corazón.