Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñarPues la Escritura dice: No pondrás boca al buey que trilla; y digno es el obrero de su salario.  1 Timoteo 5:17-18

En esta carta el apóstol Pablo enseña  a Timoteo que  los ancianos, es decir los líderes que dirigen  la iglesia, especialmente aquellos que tienen el ministerio de la predicación y de la enseñanza deben ser  considerados con sumo honor, y dignos de la remuneración que les pertenece y respalda este  consejo con  las Escrituras citadas en Deuteronomio 25:4 y Levítico 19:13.  En base a esta enseñanza, usted se considera que cumple con ella o es de esas personas que juzgan y hacen todo tipo de comentarios sobre la forma como se administra el dinero que ingresa a las iglesias.   El que dirige y administra la iglesia, necesita tener un salario que le permita vivir dignamente, pues la tarea que realiza dentro de ella es digna de alta consideración, pues ellos no solo son los que le alimentan espiritualmente con la enseñanza de la Palabra sino que también interceden delante de Dios   por todos sus  miembros.