Opinión

NUESTRA REFLEXION DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas. Proverbios 18:8

El chisme es agradable a quien le gusta escucharlos, lamentablemente el porcentaje de personas que se alimentan de él es bastante elevado. Por causa del chisme se han roto relaciones, ya que la intención del chismoso es difundir cierta información aún a costa de perjudicar la reputación o el buen nombre de la víctima. ¿Se ha preguntado alguna vez si usted ha sido partícipe de una reunión donde el chisme es el plato principal del menú? Cómo se sintió después de escuchar tales cosas con respecto de la persona de quién se chismeaba? Es posible que su concepto hacia esa persona haya cambiado por causa del chisme que escuchó, pues la Palabra dice que éstos penetran hasta las entrañas, es decir hasta lo más profundo del ser y una vez en la mente son difíciles de olvidar. No preste oídos a los chismes, pues si alguien viene a usted a decirle algo de otra persona, no lo permita, porque el que le cuenta un chisme con seguridad hablará también de usted con otros, la mejor actitud que se puede tener frente a situaciones semejantes es decir no deseo saber nada que no pueda confirmarlo y sin que esa persona esté presente, solo así cortará el círculo vicioso que se forma en torno a esta mala costumbre lamentablemente practicada por muchos.