Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

El hombre se alegra con la respuesta de su boca;Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es! Proverbios 15:23

Existen diferentes formas de hablar, hay quienes hablan groseramente, sarcásticamente, con doble sentido, pero también hay quienes callan en lugar de expresar lo que tienen que decir, y es que una palabra bien dicha y en el momento oportuno es muy bueno dice el Proverbio, porque esto alegra el corazón de quien la dice. Esta palabra dicha a tiempo debe ir acompañada de un tono amistoso, no de pleito ni contienda, que lo que se diga bendiga la vida de quien la escucha, por eso es necesario aprender a hablar y a decir estrictamente lo necesario, porque donde hay abundancia de ellas muchas veces se cae en el error de incurrir en una imprudencia que puede llegar a molestar a otros. ¿Cómo es su hablar? ¿Generalmente con su boca bendice a otros, o siempre está hablando de mala manera? ¿De su boca salen palabras oportunas, de consuelo, de consejo para su prójimo o siempre está criticando y peleando? Estas son situaciones en las cuales hay que meditar, que su hablar siempre sea para decir la verdad, para edificar no para destruir, porque de esta manera usted se sentirá alegre, viviendo en armonía con las demás personas y no en una constante pelea.