Opinión

NUESTRA REFLEXION DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu” Salmo 34:18

Este salmo fue escrito por el Rey David. Muestra su gratitud a Dios por sus bondades, pues había sido librado de morir en manos del rey Abimelec. David había experimentado al igual que en otras ocasiones la protección de Dios y enseña a las cuatrocientas personas que se le unieron a confiar en el Señor. Cuando una persona se presenta delante de Dios con un espíritu quebrantado, humillado delante de su presencia, exponiendo su necesidad, Dios se muestra cercano a ellos. Dice la Palabra que Dios lo salva, tal como lo hizo con David y con muchos más. Toda persona que se acerca a Dios contrito, sin ánimo ni esperanza, arrepentido, abatido por haber cometido un acto que atentó contra la Santidad de Dios y pide perdón recibirá ayuda, protección y salvación porque Dios no rechaza a quien lo busca de esta manera, no así a los altivos de corazón quienes dicen no hay Dios, no necesito de Dios, a estos Dios los rechaza, razón por la cual si usted se acerca a Dios necesitando de Él tenga la seguridad que hallará lo que busca, porque el Señor recompensa a quienes confían en su poder y en su Soberanía.