Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“Examina la senda que siguen tus pies y sean rectos todos tus caminos.  No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal”  Prov. 4:26-27

Los pies son los que dirigen los pasos del hombre, ellos lo llevan a donde usted quiera ir, pero el proverbista está exhortando a examinar el camino que ellos toman, no vaya a ser que tomen el camino equivocado y lo lleven a lugares de perdición.  El camino que el creyente debe tomar en su vida es un camino recto, sin desviaciones, en el camino del Señor no hay izquierda ni derecha, es recto porque ese camino es Jesús.  Dirija sus pasos hacia Él, para que no caiga y se pierda en el camino del mal de donde debe salir inmediatamente si sus pies lo están llevando hacia ese lugar.  La Palabra dice que hay caminos que al hombre le parecen derechos pero su fin es camino de muerte.  Hoy en día muchas personas han escogido este camino de muerte, pues asesinan sin piedad a todo aquel que le causa alguna dificultad, otros andan por el camino de las adicciones, otros por el camino del adulterio y la fornicación, otros  por el camino del engaño, chisme y cuento, en fin son muchos los caminos que le apartan de la senda correcta, pero nunca es tarde para corregir y enmendar.  Permita que el Señor Jesús enderece sus pasos para que pueda tener  descanso en  su alma.