Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces”  Mateo 26:33-34

El Apóstol Pedro era muy impetuoso y siempre era el primero que hablaba.  Su intrepidez lo llevó un día a decirle al Señor Jesús que aunque “todos” se escandalicen de Él, él no lo  haría jamás.  ¿Cuántas veces nos escandalizamos por algo que otra persona ha hecho o dicho y creemos que jamás lo haríamos nosotros? Pues no debemos actuar como Pedro, creyendo que somos diferentes al resto de las personas, pues vivimos en un cuerpo que está constantemente tendiendo al mal, al pecado, y no podemos creer que estamos firmes y que nosotros no podemos ser tentados a hacer o a decir algo del cual después nos arrepintamos.  Eso fue lo que le pasó a Pedro, pensó que él jamás negaría  a su Maestro, pues el Señor con todo el amor del mundo le dice: Pedro tú crees eso pero esta noche mismo vas a decir que no me conoces, me vas a negar.  El Señor conoce muy bien nuestros corazones, por eso siempre está intercediendo por nosotros para que no caigamos en  la tentación y demos paso al pecado.  Lo hace día y noche, así se lo dijo al mismo Pedro, -el diablo te quiere zarandear pero yo estoy orando por ti para que tu fe no falte. Solo caminando del brazo de Jesús estamos seguros de no caer, y si resbalamos Él está a nuestro lado para no permitir que quedemos postrados en el suelo, siempre nos levantará, esa es  la confianza que debemos tener, que en el Señor Jesús tenemos a alguien que intercede por nosotros siempre.