Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

 “Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto” 1 Samuel 12:23

El pueblo de Israel había pedido a Dios que les diera un rey a pesar de que su Rey era Él, razón por la cual habían causado dolor en el corazón de Dios, y el profeta Samuel los confronta con este pecado, persuadiéndolos a que se arrepientan y alcancen misericordia delante de Dios.  Este pueblo que había menospreciado no solo a Dios sino también a su profeta ahora se hallaba rogando a Samuel que intercediera por ellos delante de Dios y el profeta los tranquiliza diciéndoles que a pesar de su pecado y de haber provocado su  ira,  Dios nunca los va a desamparar por causa de su grande nombre y  porque ellos son su pueblo elegido. De la misma manera usted que es pueblo de Dios, que ha sido comprado a precio de sangre, cuántas veces ha causado dolor en el corazón del Señor con sus actos, con sus pensamientos, con su indiferencia, cuando busca consejo de otro y no de Él, cuando busca protección de otro y no de Él, en fin son muchas las cosas que entristecen a Dios pero a pesar de todo el Señor nunca desampara a su pueblo, siempre está presto a perdonar los pecados si es que se arrepiente y los confiesa delante de Él y a darle siempre un nuevo comienzo, así que hoy es el día de reconocer que Jesús es su Señor y Salvador por lo tanto su Rey, y si Rey debe tener soberanía sobre usted.  Permítale gobernar en su vida y aprenda a vivir bajo su amparo.