Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció”   Juan 1:10

 Jesucristo vino a este mundo a reconciliar al hombre pecador con el Padre Eterno.  No se aferró a su condición de ser Dios sino que tomó forma humana naciendo de una virgen y vino a este mundo para hacer la obra expiatoria por los pecados de la humanidad.  Sin embargo y a pesar de que el Señor Jesucristo no solo es el salvador del mundo, sino que el mundo por Él fue hecho, éste no le conoció, pues este mundo sumergido en las tinieblas y en la maldad del hombre que cada día va en aumento, no pudo conocer la luz del evangelio de Jesucristo, porque Él mismo es la luz verdadera, debido a que  este mundo estuvo y sigue estando en tinieblas, bajo  el poder del maligno.  La humanidad no entendió que Jesús vino a enseñar que su reino no es de este mundo, que su reino es espiritual, por esa razón no lo conocieron como tal, sino que lo crucificaron, pensando que todo lo que decía era blasfemia.  Pero no se quedó en esa tumba, Jesús resucitó al tercer día y Él vive en el corazón de aquellos que si lo conocen, que si lo han recibido como Señor de sus vidas y lo han declarado Rey.  Usted conoce al Señor Jesús? Se considera habitante del reino de Dios? Si su respuesta es no, conózcalo, y empiece a vivir la vida del reino, con seguridad va a ver cambios en su vida.