Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.  Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá”  2 Crónicas 32:7-8

 Constantemente la Palabra exhorta a los hijos de Dios a no tener miedo frente a los gigantes que se presentan en la vida diaria, sean estos problemas, enfermedades, escasez, en fin cualquier adversidad que esté amenazando su vida o quizá sea una amenaza real de muerte.  No hay que tener temor, ese es el mensaje central de este pasaje, porque mayor es el ejército de Dios que acampa alrededor de los que le temen que el ejército del enemigo, porque es el mismo Dios quien pelea las batallas de quienes han confiado en Él.  El secreto para obtener la victoria en la adversidad o en el peligro es poner toda la confianza en el Señor, porque su poder infinito es quien lo va a librar.  Cualquiera que sea la situación por la cual esté atravesando en estos momentos decida poner su confianza en Dios, porque Él es quien libra sus batallas, no con armas carnales que tienen poco efecto sino con  armas espirituales que son más efectivas que cualquier otra.