Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Miriam Florencia/Guayaquil

 

Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15

Dichoso el hombre que tiene sabiduría e inteligencia porque ser sabio e inteligente es mejor que tener toda clase de riquezas materiales en este mundo. El fruto de la sabiduría tiene un valor incalculable, se lo cataloga como mayor que una piedra preciosa, como una perla de gran valor, y esa gran sabiduría que es necesario que todo ser humano se llene, consiste en conocer a Dios, amarlo y adorarlo. La sabiduría que proviene de lo alto siempre le llevará a adorar a Dios, no así la sabiduría que le ofrece el mundo, esa le llevará a hacer negocios ilícitos y toda clase de maldad, cuyos frutos serán siempre caminos de perversidad, en cambio la sabiduría de lo alto tiene como principio el temor a Jehová, es decir, honrarlo y reverenciarlo como es digno de un Dios Verdadero y Santo.