NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA
Miriam Florencia/Guayaquil.
Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Mateo 6:34
Uno de los mayores enemigos que tiene el ser humano es la mente, es allí donde se desatan las mayores batallas, pues está comprobado que casi el 90% de los problemas entre las personas son por situaciones imaginadas o supuestas que nada tienen que ver con la realidad, y lo único que aportan a la vida de alguien es ansiedad por lo que pudiera suceder el día de mañana. Otros no solo se afanan por el día de mañana, sino que viven en el pasado y esto también les causa ansiedad. Tanto vivir pensando en el pasado como en el futuro puede producirle estrés y ansiedad, esto no quiere decir que usted viva cada día sin ningún esfuerzo, no, de ninguna manera, hay que planificar el futuro, pero ordenadamente, no angustiarse porque las cosas no se dan como se espera que se den. El ser humano no está diseñado para soportar tremendo estrés, por eso aparecen las enfermedades gástricas. El Señor Jesús lo enseña en este pasaje claramente, no viva pensando en qué pasará mañana, entregue esa preocupación al Señor y él sabrá qué hacer con ella, pero usted aprenda a disfrutar cada día que amanece, porque así como cada día hay nuevas preocupaciones, cada día las misericordias de Dios también se renuevan, de tal manera que es mejor aprender a descansar sobre lo que dice la Palabra y recibir la paz que solo Jesucristo puede darle.
