NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA
Miriam Florencia/Guayaquil.
Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con Él. 1 Tesalonicenses 5:9-10
Las señales de que estamos viviendo principio de dolores se están dando en todo el mundo. Es tiempo de buscar la presencia de Dios y reconciliarse con el Padre a través de su Hijo Jesucristo, porque no hemos sido llamados para vivir la ira de Dios, sino la vida eterna en el paraíso celestial. El amor de Dios es tan grande que su mayor deseo es que podamos vivir eternamente en la Patria Celestial, donde el Señor Jesucristo ha prometido preparar morada para cada una de las personas que han creído y puesto su confianza en Él.
