NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA
Miriam Florencia/Guayaquil
La luz de los ojos alegra el corazón, y la buena nueva conforta los huesos. Proverbios 15:30
Una mirada puede cambiar el rumbo de una conversación o de una relación. Hay miradas que matan o destellan odio, pero hay otras que son alegres e iluminan su entorno emanando una buena vibra, pues los ojos son el espejo del alma, ya que estos revelan las verdaderas intenciones del corazón, y si esta mirada alegre y bien intencionada viene acompañada de buenas noticias, de mensajes positivos, de buenos deseos, van a fortalecer el mundo interior de quien los recibe, serán como medicina que alivia todo dolor o todo sufrimiento. Un buen mensaje dicho en el momento oportuno, puede traer grandes beneficios a quien los escucha, y mucho más si se trata de un mensaje basado en la Palabra de Dios que es viva y eficaz.
