NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA
Miriam Florencia/Guayaquil.
¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió curación? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables? Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. Jeremías 15:18-19
Jeremías era profeta de Dios, sin embargo, las tribulaciones por causa de su llamado, lo habían llevado a un sufrimiento extremo, a tal punto, de enojarse con Dios porque pensaba que a pesar de lo bien que había desarrollado su llamado de profeta, no le estaba yendo bien. Hoy, algunas personas, al igual que Jeremías, atraviesan situaciones difíciles en su vida, a pesar de estar sirviendo a Dios, y por eso, se enojan con Él, pero el Señor jamás abandona a su pueblo, mucho menos a los que le sirven, pero hay algo que Él devenga de sus siervos, que realicen lo que les ha llamado a hacer con gozo, a pesar de lo que se pudiera presentar en el camino, porque así de esta manera, las personas que aún no conocen a Dios, querrán también experimentar esa paz, ese gozo, a pesar de las circunstancias. El Señor no quiere que sus hijos actúen como aquellos que no lo conocen, que reniegan por todo y de todo le echan la culpa a Dios, debe existir una diferencia, y eso es lo que Dios le dijo a Jeremías, y también se lo dice a usted hoy, no actúe como los que no conocen a Dios, deje que ellos imiten su fe, de esta manera permanecerá gozoso en su servicio al Señor y contará con la gracia y el favor de Dios para su vida.
