NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA
Miriam Florencia/Guayaquil
Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! Mateo 21:9
Cuando Jesús hizo su entrada triunfal en Jerusalén, el pueblo dada voces de júbilo gritando Hosanna al Hijo de David. Reconocían plenamente que Jesucristo era el Mesías prometido, bendecían al que Dios, el Padre, había enviado exclamando que la salvación viene de lo alto. Sin embargo, cuando Jesús fue llevado ante Pilato, muchas de estas personas que lo estaban aclamando, gritaban que lo crucifiquen. ¿Ha visto o experimentado en carne propia situaciones parecida? ¿Le ha sucedido que ha realizado muchas obras buenas, y de repente esas mismas personas a quien usted ha ayudado se vuelven contra usted con toda clase de burlas y mentiras? Esto lo experimentó Jesús, por eso, Él puede comprender lo que siente cuando es traicionado por los que ama o están cerca de usted. No hay emoción humana que el Señor no pueda comprender, porque a pesar de ser Dios, vino a este mundo en forma de hombre, por tal motivo, si está viviendo una situación similar a esta en su vida, acérquese al trono de la Gracia y busque la paz y el socorro de Jesús. Él le fortalecerá y lo ayudará a sobrellevar esos momentos difíciles.
