Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Miriam Florencia/Guayaquil.

 

Pasé junto al campo del hombre perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida. Proverbios 24: 30-31

La pereza, amiga de muchos, es la causante de ruina y tristeza. Evidencia falta de disciplina y un gran desorden en su vida. Un poco de sueño un día, al siguiente es más y así se deja vencer por ella quedando vulnerable a todo tipo de ataque que no aparecen de la noche a la mañana, sino que se han venido acumulando día a día, destruyendo la cerca de piedra que le protegía. La pereza no le deja avanzar en la vida, y la pobreza será inminente si se sigue yendo por este camino. Si en su vida hay días que no quiere hacer nada, que tiene pereza hasta de levantarse de la cama, vénzala con la diligencia, porque un día que le de paso, mañana vendrá con más fuerzas. Saque fuerzas de donde no hay, y conviértase en una persona diligente, que lucha por conseguir sus metas y objetivos, venciendo a una enemiga muy poderosa, la pereza.