Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Miriam Florencia/Guayaquil.

 

Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas. Isaías 49:11

Cuando existen obstáculos en el diario vivir, se tiende a entrar en un estado de ansiedad, que muchas veces no deja pensar con calma una salida a tal situación, más por el contrario se llega a la desesperación, pero es precisamente allí, en esos momentos difíciles, donde Dios le da una promesa. Él convertirá ese camino pedregoso, sinuoso, dificultoso, en camino llano, fácil de transitar para darle la salida que necesita. No confíe en su conocimiento, sino que descanse en la paz que solo el Señor le puede dar, sus calzadas, sus caminos serán levantados para que no se hunda en el pozo de la desesperación, sino que pueda respirar vientos de paz, guiado por la mano del Señor.