NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA
Miriam Florencia/Guayaquil
Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y me enseñó que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo: No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Isaías 8:11-13
En estos momentos de extrema inseguridad en el país lo que la mayoría de los ciudadanos experimentamos es el miedo, el temor a salir, a las decisiones políticas, a la inseguridad, en fin, el temor es algo de todos los días, sin embargo, el Señor nos dice en su Palabra que no debemos temer como lo hacen quienes no lo conocen, que no culpemos de todo a los demás llamando conspiración, sino que más bien tengamos temor de Aquel que tiene el poder para librarnos de la adversidad. Al Señor debemos santificarlo porque solo Él es digno de nuestra adoración. El temor a Dios no es miedo, ese temor se refiere a la reverencia que se debe tener ante su Majestuosidad y poder, porque en Dios solamente puede vivir confiado y seguro. El que pone su confianza en El Señor vivirá quieta y reposadamente, en cambio, el que confía y busca protección en otras personas vivirá siempre sintiéndose perseguido y angustiado. Ponga su confianza en dios y descanse, Él tiene el poder suficiente para protegerlo y guiarlo por el camino de la Verdad.
