Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” 1 Corintios 2:9

El apóstol Pablo en este versículo hace mención a lo que está escrito en el profeta Isaías capítulo 64 versículo 4, cosas que nadie había visto antes, ni habían sido escuchadas antes, ni se les había ocurrido a nadie, son las cosas que Dios tiene preparado para los que le aman, para los creyentes, los que han decidido conocerlo y amarlo. Estas cosas antes estaban ocultas, no podían ser discernidas con una mente natural, sino que debían ser discernidas por obra del Espíritu Santo, por eso son preparadas para el pueblo de Dios, para aquellos que han recibido al Espíritu Santo a través de su fe en Jesucristo, a ellos se les ha quitado el velo que les tenía la mente enceguecida, pero ahora pueden entender muchos misterios, misterios que han sido conocidos y preparados por Dios desde la eternidad. Esta revelación no es dada a unos pocos escogidos, sino para todo aquel que ama al Señor.