Opinión

Nuestra Economía se Vacía

Entre todos los venezolanos debemos organizarnos para cambiar nuestros valores sociales. Para cambiar la mentalidad de todos los venezolanos hacia la humildad de colaborar…

Un estadio de béisbol queda vacío y sin espectadores cuando los umpires o los jugadores no cumplen su papel de hacer cumplir las reglas del juego. Si los jugadores no están bien entrenados o no son de gran talento en picheo, atrapada, bateo; si los jugadores no van con el hambre de jugarse el todo por el todo en cada inning y en cada jugada; si tienen el resultado del partido predeterminado o comprado; si no hay respeto entre los jugadores. Igualmente nadie irá a un partido de béisbol donde el umpire cuenta los lanzamientos que son “bolas” como “strike” al pitcher de su equipo preferido, donde él pisa y corre lo canta “out” cuando es “quieto”; donde cuenta foul y está la pelota dentro del campo.

Si los coach de los equipos ponen a jugar banco a los mejores jugadores en los momentos cruciales y a los menos destacados los sacan al campo de juego en los momentos candentes de empate a cierre del noveno inning para igualar participación de tiempo en las horas de juego. Ese tipo de partidos arreglados para adaptarse a las teorías socialistas del juego de béisbol no son interesantes ni para los jugadores ni para umpires, entrenadores y mucho menos para los narradores ni fanáticos.

Igualmente, los turistas que les gusta visitar ciudades y países del mundo no les interesa ir a ciudades cuyas calles tienen huecos, donde la población es asaltada y secuestrada en las calles y en lugar de vibrar de actividades creativas, el pueblo se encuentra haciendo colas para recibir bolsitas Clap o para tomar transporte público. Ningún turista, a menos que sean del partido Podemos de España que vienen previos honorarios acordados, le interesa visitar un país con las mayores bellezas geográficas, pero que en manos de su población se han deteriorado debido a que sus gobernantes que administran la Tesorería Nacional, en lugar de invertir en una infraestructura nacional asombrosa para lograr nuevas metas de producción y alcances hacia la naturaleza, lo toman para uso personal y se compran propiedades de ultra lujo ya construidas en otros países donde sí se estimula la creación humana.

Una sociedad pierde vitalidad cuando los altos funcionarios públicos no solo toman para sí el dinero público, sino que castigan al emprendedor, al científico, y al trabajador que no producen debido a los pésimos servicios públicos, la inseguridad, las confiscaciones y los controles. Nadie va a visitar un país donde los administradores se excusan y culpan a otros sus propios incumplimientos.

Una sociedad como la nuestra no es solo culpa de los gobernantes. Corregir una sociedad como la nuestra donde los gobernantes sistemáticamente cambian las virtudes por los vicios es responsabilidad de todos. Entre todos los venezolanos debemos organizarnos para cambiar nuestros valores sociales. Para cambiar la mentalidad de todos los venezolanos hacia la humildad de colaborar y apoyarnos unos a otros para lograr nuestros objetivos individuales y colectivos en lugar de que se siga imponiendo la soberbia del más fuerte que se aprovecha de los más débiles.

Donde cada ciudadano entienda que debe ser generoso para apoyar a cada ciudadano a desarrollar sus talentos en lugar de ser rapaz y avaro para tratar de robar el trabajo del conciudadano con engaños y extorsiones. Para no confundir la caridad, para ayudar a otros a desarrollar sus talentos y auto dependencia por alcahuetería y la comodidad. Debemos cambiar la mentalidad depredadora e individualista por la creadora y del espíritu de equipo que hace a las naciones grandes. Y ese trabajo debemos hacerlo desde cada ciudadano, desde cualquier organización. En lugar de hacer oposición vía reclamos y guarimbas debemos hacerla vía propuestas y convenciendo. De otro modo todos sufriremos el despecho de convertirnos en un Haití cuando tenemos el potencial de ser un Canadá.

Por ALEJANDRO J. SUCRE