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Noboa, ya como presidente-candidato, es el político a vencer en las presidenciales de 2025

Para académicos y especialistas los próximos comicios serán un reto, ante la cercanía del proceso y los altos niveles de aprobación del presidente. Advierten que tanto el correísmo, como los socialcristianos buscan mantener cuotas de poder, más que la Presidencia.

 

El calendario electoral para los comicios presidenciales y legislativos de 2025, avanza en su cuenta regresiva. Algunos nombres ya se ubican en el tablero político.

Hasta el momento, está el presidente de la República, Daniel Noboa, quien confirmó que irá por la reelección. Otros precandidatos son: Carlos Rabascall, Pedro Granja, Bolívar Armijos y Leónidas Iza. La única mujer en la lidia, por el momento, es Cristina Reyes.

Otros nombres que han sido puestos a consideración, pero todavía sin confirmación son: el exvicepresidente Otto Sonnenholzner; el exministro de Gobierno, Henry Cucalón, y el excandidato presidencial por el PSC, Jan Topic, quién podría contar nuevamente con el respaldo de la organización encabezada por Jaime Nebot.

La Revolución Ciudadana aún no define su candidato, pero se escuchan nombres como Luisa González y Andrés Arauz.

El proceso electoral en ciernes, a pesar de estar dentro de los tiempos constitucionales, será distinto a los comicios anteriores, pues el actual mandatario es el resultado de un proceso sobrevenido en 2023.

Actualmente, Noboa se muestra como el candidato a vencer, por ser el presidente en ejercicio y por la alta popularidad que mantiene.

Los partidos y los candidatos deben evaluar sus estrategias para poder convertirse en contrapesos y diferenciar sus propuestas electorales de las acciones del mandatario en ejercicio, advierten los especialistas.

Tarea compleja

El analista político Juan Carlos Solines comentó a LA HORA que hasta el momento, a pesar del anuncio de las precandidaturas, el escenario se mantiene incierto, porque no son las organizaciones políticas quienes están adelantando a sus representantes a las elecciones presidenciales.

Indicó que estos anuncios pueden partir de una estrategia para sondear y medir la aceptación de algunos nombres en el escenario electoral.

No ha habido anuncios oficiales en partidos, que es una fórmula de garantía, porque cuando el partido hace un anuncio oficial, si el partido está habilitado para participar, ya es casi una candidatura segura”, acotó.

Solines dijo que “es una elección sui generis, porque salimos de una transición donde Noboa ha tenido que gobernar 18 meses; frente al descalabro del Gobierno de (Guillermo) Lasso, las primeras acciones de Noboa le han dado una alta popularidad”.

No veo cómo la popularidad del presidente Noboa pueda verse afectada; es decir, no hay tiempo suficiente para una crisis”, añadió.

Consideró que los candidatos que enfrenten a Noboa tendrán que asumir retos y definiciones importantes. “Tendrán que de alguna forma desnudar las falencias de Noboa o tratar de diferenciarse de él”.

Llamó la atención sobre la proliferación de las candidaturas “de las élites costeñas” y la ausencia de candidatos de la Sierra. “Será interesante ver cómo se juega con esa ecuación, porque no se puede entender el triunfo de Noboa sin la votación de Quito y de Pichincha”.

Escenario previsible

El académico y analista político, Daniel Crespo, manifestó a LA HORA que, dadas las últimas campañas electorales en Ecuador, es previsible que se presente un nuevo escenario con un alto número de precandidaturas y candidaturas, aunque no tengan opciones de victoria.

Acotó que el objetivo de estas nominaciones sería “perfilarse como figuras políticas, tratar de no perder espacios”.

En este sentido, consideró que las opciones del Partido Social Cristiano “más que ganar la Presidencia, estaría pensando en consolidar lo que le queda”.

Para Daniel Crespo en Ecuador la “paleta ideológica tan amplia”, no es necesaria y esto sería una consecuencia de las falencias que genera el Código de la Democracia.

Acotó que en la actualidad los votantes más allá de pensar en la ideología, las fuerzas que impulsan el voto del ciudadano, “gravita con mucha fuerza en la seguridad y por el otro lado, en la economía y el empleo”.
Al revisar los retos de los precandidatos para enfrentarse a un mandatario con una aprobación del 80% por el momento, indicó que “si las elecciones se dieran hoy, creo que todos tenemos claro que el presidente Noboa se reelegiría”.

Crespo agregó que los niveles de aprobación de Noboa deben “encender las alarmas del correísmo”.

Precisó que el actual mandatario ha sabido utilizar “golpes de efecto importantes y capitalizarlos, en términos comunicacionales”.

También señaló que “derrotar a un presidente-candidato con unos niveles de popularidad tan altos, es una cuesta arriba. Hay que pensar que los tiempos son muy cortos”, acotó que solo un evento “catastrófico” podría afectar la imagen presidencial. (ILS)

El correísmo busca “conservar cuotas de poder”

El académico de la Universidad San Francisco de Quito, Luis Espinoza Goded, puntualizó que en este momento el correísmo debe estudiarse en términos de conservar cuotas de poder.

“El correísmo solo lo explico en términos de poder, de cuotas de poder, de estructuras de poder. ¿Por qué está aliado a Noboa? Se justifica como la mejor, la única manera de conservar cuotas, que es lo que realmente le interesa al correísmo y lo mismo para el Partido Social Cristiano (PSC)”.

Al revisar la cantidad de candidatos Espinoza Goded puntualizó que los ecuatorianos deben revisar el “para qué” se presentan estas postulaciones.

Explicó que quienes han presentado su nombre para ocupar la Presidencia, “no cumplen con los requisitos necesarios para llegar a ser un buen presidente”. Dijo que no cuentan con “un liderazgo fuerte y claro y además no tienen ideas claras”.

Fue tajante al señalar: “Ecuador no necesita un presidente, Ecuador necesita un buen presidente, porque necesita un cambio de rumbo, un cambio estructurado”.

Finalizó indicando que “no es descartable y es una opción factible en Ecuador, que Noboa llegue a atraer en torno a su figura, al poder y a un programa político para 2025, una especie de concertación nacional”.

Por:  Diario la HORA