Ciencia

No tome a la ligera las bariátricas

No son cirugías milagrosas para bajar de peso, sino procedimientos complejos que exigen disciplina.

COLOMBIA. Las bariátricas, que es como muchos conocen al manejo quirúrgico de la obesidad, no son operaciones menores.

Si bien la gente tiende a asociar estos procedimientos con curas milagrosas contra el exceso de peso, conviene aclarar que no son para todo el mundo y que su desenlace exitoso depende del cuidado y la disciplina con que se sigan las indicaciones de los médicos.

De acuerdo con Eduardo Silva Bermúdez, médico especialista en cirugía general y bariátrica, a estas cirugías llegan personas que han fracasado en su objetivo de perder peso con tratamientos previos.

Eso quiere decir que antes de optar por la cirugía, el paciente debe haber agotado distintas vías para adelgazar, y la razón es que muchos sí logran perder peso con buenos planes de nutrición y ejercicio y cambios en los hábitos alimentarios.

La cirugía bariátrica comprende varias técnicas, como el balón intragástrico, la manga gástrica, la banda gástrica ajustaban y el bypass gástrico, que apuntan a reducir el tamaño del estómago y, consecuentemente, la ingesta de comida.

Es muy importante que el candidato a cualquiera de estos procedimientos, que tiene indicaciones específicas, contraindicaciones y riesgos diferentes, sea valorado por un equipo interdisciplinario del que hacen parte especialistas en nutrición, medicina interna, cirugía bariátrica y psicología; no puede perderse de vista que el acompañamiento pre y posoperatorio es fundamental, no solo para que el paciente llegue en las mejores condiciones a la intervención, sino para que logre mantenerse en el peso que alcance después.

Obesidad y depresión
Problemas de salud mental, como la depresión, y trastornos de la alimentación, como los atracones (ingesta compulsiva y excesiva de comida) son comunes en las personas que buscan someterse a una bariátrica o que ya lo hicieron. A esta conclusión llegaron investigadores de la Universidad de California, que analizaron 68 estudios sobre la relación entre estas operaciones y la salud mental de estas personas.

Al respecto, el psiquiatra Rodrigo Córdoba señala que en estos casos la obesidad puede ser causa y consecuencia de estas alteraciones emocionales. “El consumo exagerado de comida puede ser el síntoma de un problema emocional, como la depresión o la ansiedad; pero a la vez, la obesidad puede ser un disparador de estas afecciones, en personas predispuestas”, dice Córdoba.

El estudio, publicado en Jama, demostró además, tras analizar los casos de personas ya operadas, que si bien en algunas pueden mejorarse los síntomas, y hay una reducción de su prevalencia, los problemas mentales no se resuelven del todo. En eso coincide Mikler, quien señala “que es muy importante tratar lo emocional y lo psicológico de estas personas antes y después”.

De usted depende…

Si bien los especialistas señalan que este procedimiento es cada vez más seguro, al punto que las complicaciones intraquirúrgicas y posoperatorias son menores al 2 por ciento, también se han descrito alteraciones que deben tenerse en cuenta.

A corto plazo, las complicaciones más comunes que podrían presentarse son infecciones, hernias o hemorragias, y a largo plazo deficiencias nutricionales y complicaciones sistémicas que aparecen o actúan con otros males, especialmente en aquellas personas que no asisten con juicio a sus controles médicos y nutricionales y no siguen al pie de la letra las indicaciones.

Pasada la cirugía se indican algunos suplementos vitamínicos y minerales para el paciente, que debe modificar su dieta para garantizar una ingesta balanceada de nutrientes’.

Los riesgos se reducen bastante cuando las bariátricas son practicadas por grupos con experiencia, y cuando los pacientes ponen de su parte y se cuidan. (El Tiempo/La Nación)