Opinión

No soy político….

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Al parecer algunos imbéciles y hasta con títulos de doctores y otros pergaminos, confunden deliberadamente e imputan a esa actividad (la política) que es eminentemente de servicio, profunda ética e idoneidad, el poder decir cualquier disparate, comportarse como payaso, insultar, ser cínico, corrupto, falso y hasta estúpido…

Jactarse de que al recorrer (intuyo seguramente por chongos y cabarét) de los diferentes cantones, recintos y comunidades, que las mujeres en vez de lanzarle pañuelos le lanzan calzones, no solo que ofende a las mujeres con tremenda declaración, destapa la personalidad siniestra que se encierra en el interno subconsciente de un patán y grosero cromañón, que al presentarse como Idi Amin Dada ante una tarima, se desboca e incinera en la hoguera de sus perversas fantasías y patologías.

No hay disculpas para esta clase de misógino, debe ser capturado y llevado a un centro de neurociencias, dónde luego de un severo y profundo estudio, dejarlo en libertad condicional, hasta comprobar que no es tóxico y nocivo para la sociedad…

Semper Fi.