Opinión

NO SE REQUIEREN MEDIDAS COMPENSATORIAS, PROHIBICIONES E IMPUESTOS PARA INFLUIR EN LA DIRECCIÓN DE LOS FLUJOS DE CAPITAL

Jorge Gallardo

En el Gobierno anterior, se incrementó el Impuesto a la Salida de Divisas al 5% con el argumento de evitar la salida de divisas para preservar la liquidez en la economía ante la apreciación del tipo de cambo debido al fortalecimiento del dólar y la caída del precio del petróleo. Luego impusieron salvaguardias a las importaciones utilizando los mismos argumentos. Finalmente, establecieron cupos y prohibiciones a las importaciones para defender supuestamente a la balanza de pagos.

En la actualidad, si alguna vez esos argumentos fueron válidos, hoy no lo son. ¿Por qué? Porque el dólar se está depreciando en los mercados internacionales. El día de hoy 21 de Julio, el tipo de cambio del dólar con relación al Euro abrió a 1.1641, y la tendencia de las últimas semanas ha sido al alza. Así, que esta situación es una buena noticia para los exportadores, que no necesitan de ninguna novelería como la devaluación fiscal para mejorar su competitividad.

El precio del petróleo registra en los últimos días ligeros aumentos. Hoy abrió con un precio de US$46,67 por barril, que le permite al Ecuador a vender petróleo entre US$38,00 y US$41,00 por barril. Se espera, que en caso de que Estados Unidos imponga sanciones económicas a Venezuela, entre ellas restringir las compras de petróleo venezolano, el precio del petróleo registre importantes incrementos que se mantendrían por algunos meses.

Ante esta situación, no existen argumentos válidos para continuar imponiendo restricciones a los flujos de capitales, o creando incentivos para los exportadores que no lo requieren y que serían financiados con más impuestos.

Por lo tanto, hay que tomar medidas para resolver el origen de los desequilibrios externos que radica en el inmenso déficit fiscal. El saldo de la cuenta corriente refleja si un país tiene suficiente ahorro interno para financiar la inversión. Durante los años 2014 y 2015 Ecuador registró un saldo negativo en la cuenta corriente, lo que significa que hubo una brecha entre el ahorro y la inversión que tuvo que ser financiada con ahorro externo (deuda). Este déficit de ahorro interno se debió al déficit registrado en las cuentas del Sector Público No Financiero. El año anterior 2016, el saldo de la cuenta corriente fue positivo debido a las restricciones cuantitativas al comercio exterior y a la recesión económica. Sin embargo, es preciso aclarar, que el superávit de la cuenta corriente el año anterior, se produce a pesar de haberse registrado un desahorro público equivalente al 7% del PIB, lo que significa que el sector público tomó del ahorro privado parte de los recursos para financiar su déficit, mientras el sector privado no utilizó el ahorro generado para inversión productiva. De ahí la explicación el exiguo (negativo) crecimiento económico registrado en los últimos años.

¡El país demanda con urgencia conocer el plan económico para los próximos cuatro años!

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