Opinión

NO SE PUDO.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Se acabo una ilusión promocionada por la prensa deportiva nacional y una dirigencia gremial con buenas intenciones de sobresalir, pero lastimosamente se puso en vigencia el viejo dicho que dice: «LA ALEGRÍA EN LA CASA DEL POBRE DURA POCO».

El partido de ayer ante Senegal fue el peor de los tres jugados en CATAR, entramos al partido ya clasificados a la siguiente ronda y salimos para tristeza de dieciocho millones de compatriotas, eliminados, con pena y sin gloria, a pesar de haber tenido un buen desempeño durante algunos momentos del partido.

Algunos buscarán culpables entre la dirigencia, el cuerpo técnico, los jugadores, parte de la prensa deportiva que nos quiso vender falsas ilusiones y la gran mayoría fustigara a los deficientes y perjudiciales arbitrajes.

La única esperanza que nos queda es que la COPA se la lleve América del Sur entre los equipos más destacados y con mayor tradición futbolera que son Argentina y Brasil.

A los aficionados solo les queda esperar cuatro años más y aguardar para el próximo mundial que se jugará en el norte de nuestro continente.

Por ahora si es que hubieran otros campeonatos mundiales como por ejemplo de: corrupción, asociaciones ilícitas, fraudes de toda clase especialmente jurídicos, sicariatos, chorreos, vakunadores extremos, violadores, femicidios, sacapintas, estruches, narcoterrorismo y disturbios carcelarios, nuestro país ya estuviera clasificado para todas las finales.