Opinión

NO HAY NADA OCULTO BAJO EL SOL.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

Esto no es complicado y si lo comentan es porque algo más podría estar en el trasfondo. Todo demostrable por la información de algunos hechos delictivos dentro de las Fuerzas Armadas Nacionales; me refiero directamente a dos casos en particular, en los que podrían estar involucrados algunos pocos miembros de la institución.

En el caso del radar de Montecristi, la Fuerza Aérea Ecuatoriana ha confirmado que sí se conoció la alerta de un atentado, sin embargo, no tenían la custodia necesaria para prevenir el acto narcoterrorista contra el radar.

El objetivo es claro y confirma la repetida versión que el Gobierno y el Estado se mantienen asediados por infiltrados opositores que manejan los hilos de la Seguridad Nacional a vista y paciencia de las máximas autoridades que no quieren aceptar que su entorno está contaminado de familiares y simpatizantes de los revolucionarios, que siguen rindiendo cuentas al innombrable prófugo de la justicia que continúa imponiendo su ruta del mal desde su ático belga.

El otro caso que obliga a un comentario es el tema de ‘Don Naza’. En el mismo, hasta ahora, se han detectado que 136 militares de tropa y 3 oficiales que eran clientes del asesinado delincuente, esta cantidad podría aumentar con el paso de las investigaciones, pero lo más importante que falta por conocer es que: ¿De dónde salía el dinero que le entregaban a ‘Don Naza’ para practicar el chulco?, cuando es bien conocido que los elementos de tropas ganan lo suficiente para subsistir muy modestamente.

Otro supuesto, pero no descabellado, es que podría haberse dado el caso que ‘Don Naza’ “VAKUNABA” a un grupo de miembros de las Fuerzas del orden a cambio de su custodia, se podría confirmar esta versión con los videos filmados en Quevedo, cuando hacían las manifestaciones en las calles, además, protegían el centro de operaciones.