NO HAY NADA NUEVO QUE INVENTAR EN NUESTRO PAÍS
Antonio Aguirre Medina / Guayaquil
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Después de que el Gobierno Nacional reportara oficialmente una gran reducción de los delitos durante el último toque de queda, no le queda otra alternativa viable que seguir aplicando la misma medida en un futuro cercano, para contrarrestar el auge delincuencial que tiene al país al borde de caer en manos de grupos de delincuencia organizada, que mantienen prácticamente secuestrado a un país que cree en la paz y el libre desarrollo nacional.
Si, según las recientes informaciones, durante los últimos toques de queda los delitos bajaron en un 30 %, sería saludable para la seguridad nacional continuar con el mismo sistema, pero con mayor energía y la disposición de mantener un combate frontal y decisivo para erradicar todo intento de atentar contra la ley y el orden constitucional, que tanto necesita el país en busca de mejores días para las grandes mayorías de ciudadanos libres y amantes de la libertad, así como de la tan anhelada paz en toda la República.
No hay que descartar la complicada presencia de los defensores de los derechos humanos, que, por lo general, están a favor de los destructores de la patria y en contra de una marea humana que busca vivir en paz, libre de la delincuencia putrefacta que intenta tomarse el país utilizando las malas artes delincuenciales que tanto proclaman sus ideólogos.
Actualicemos la frase emblemática del grito de la Independencia de nuestro Ecuador:
¡DIOS, PATRIA Y LIBERTAD!
