Opinión

NO ES LO MISMO

Eco. Marco Flores T./Quito

Si algo no ocurrirá con los principales activos y empresas en marcha del Estado «delegados» a privados es que aumente el empleo y seguramente ocurrirá lo contrario. No sucedió en ninguna parte, Bolivia en el primer gobierno de Sánchez de Lozada es el mejor ejemplo.

Lo que puede esperarse de la delegación (privatización) de las principales empresas en marcha y activos productivos del Estado es una mejor prestación de servicios, pero a precios mucho más elevados que corresponden a la utilidad de los receptores privados.

Un estudio de costos y beneficios debe determinar si la delegación (privatización) en telefonía, petróleo, energía, servicios y otros, resultan económica y socialmente convenientes para los ciudadanos y el Estado. En la región Bolivia y Argentina muestran lo contrario.

En CNEL, CELEC, CNT, FLOPEC y PETROECUADOR están los más importantes activos de los ecuatorianos. Delegar a privados campos petroleros en producción, telefonía o energía, no es lo mismo que delegar (concesionar) carreteras, ni siquiera vender TAME o el Banco del Pacífico.

Abril, 24 de 2022