Internacional

“No dijo nada nuevo” o “Habla con el alma”: las dos lecturas del discurso con el que Dilma Rousseff se defendió del juicio político

Mientras que el líder del PSDB en el Senado afirmó que la presidente suspendida de Brasil perdió la última oportunidad de evitar la destitución, referentes del Partido de los Trabajadores confían en que se revierta la tendencia y elogiaron sus palabras

BRASIL. El líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en el Senado, Cássio Cunha Lima, hizo un análisis crítico del discurso de la mandataria suspendida Dilma Rousseff: “No dijo nada nuevo. Perdió la última oportunidad que tenía para defenderse”, señaló.

Cunha Lima afirmó que Rousseff cometió “un nuevo crimen de responsabilidad” al denunciar un golpe de Estado.  Minimizó las palabras de la jefa de Estado y agregó que fue un discurso que “ningún miembro del pleno haría”.

“Una cosa es que un diputado o un senador diga que se trata de un golpe. Otra cosa es que un presidente denuncie un golpe”, concluyó.

En tanto, senadores y diputados del Partido de los Trabajadores (PT) sostuvieron que la mandataria dio un discurso que quedará en la historia: “Habló con el alma”, coincidieron.

“Fue un discurso fuerte por dos factores: habló con el alma y colocó la cuestión democrática por encima de su mandato”, dijo el diputado José Guimarães, quien era el líder del gobierno de Dilma en la Cámara.

Por su parte, el senador Jorge Viana (PT) afirmó que el discurso tuvo argumentos suficientes para que los legisladores voten en contra de su salida. “Aquel que quería elementos para no ejecutar su juicio, tienen todos ellos para establecer su voto”, comentó Viana.

La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, suspendida de sus funciones desde el pasado mayo, compareció en el Senado para defenderse de las acusaciones que pueden concluir con su destitución.

“Lo que está en juego en el juicio político no sólo es mi mandato. Es el respeto a las urnas, a la voluntad del pueblo y la Constitución. Lo que están en juego son los logros de los últimos 13 años: los ingresos de la población, los más pobres y la clase media. Está en juego la estabilidad”, afirmó.

La mandataria, sin nombrarlos, criticó a quienes tomaron el poder en mayo: “La verdad es que el resultado de las elecciones de 2014 fue un duro golpe para los sectores de la élite brasileña conservadora. Como es típico de las élites autoritarias, querían el poder a cualquier precio”. (INFOBAE)