Opinión

NO CONFIAR EN EL ENEMIGO, ESTO RECIÉN EMPIEZA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Si bien es cierto que la batalla frontal, sin tregua ni descanso, recién empieza, en el primer encuentro las fuerzas estatales están cumpliendo a satisfacción sus claros y precisos objetivos ofrecidos , pero hay un gran inconveniente que los supuestos Defensores Humanistas podrían censurar la actuación del Estado libre y soberano ecuatoriano, habrán quienes intentarán proteger a todos los sanguinarios miembros de todas las bandas delictivas que se cobijan sin ninguna duda con la todopoderosa institución defensora de los Derechos Humanos, a quienes el país entero debería repudiar y de ser posible en la consulta popular preguntarle al país si deberíamos continuar como miembros de ésa desprestigiada y parcializada institución.

Además, consultar al pueblo si aprueba que todo ecuatoriano que pertenezca o simpatice con el Foro de Sao Paulo o que públicamente respalde al Grupo de Puebla, pierda sus derechos ciudadanos y que sea deportado según su preferencia de forma inmediata a Cuba, Venezuela, Nicaragua o Bolivia para que aprendan a vivir en la miseria a la que nos pretenden llevar como borregos al matadero.