Actualidad

No asistirán al diálogo

Ayer, el Conaie celebró su Asamblea anual en medio de tensiones políticas coyunturales por el que atraviesa Ecuador.

GUAYAQUIL. A pesar que varios actores oficialista han destacado que el diálogo nacional debe involucrar a “los que quieren y a los que no quieren”, muchos confirmaron que no participarán del Diálogo Nacional convocado por el gobierno porque, a su criterio, es muy tarde para reivindicar algunas situaciones que, según la oposición, han afectado a varios sectores sociales.

Uno de los que considera que es tarde para sentarse a dialogar es Jorge Herrera, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), quien resaltó que desde hace siete años han venido pidiendo tener un diálogo pero sin ser condicionados y por eso que a estas alturas, “las condiciones y situaciones del país hemos descartado que este sector quiere dialogar”.

El dirigente indígena agregó que buscan es, por parte del régimen, una respuesta concreta a los temas puntuales que los mantienen inconformes, como por ejemplo, Ley de Tierras; Ley de Aguas; Educación Intercultural Bilingüe; Explotación Petrolera; Derechos Colectivos; Justicia Indígena; Justicia Laboral; Soberanía Alimentaria; el libre acceso para los jóvenes a las universidades estatales y otros temas.

“Estas instancias de movilizaciones, o como quiera llamarse, tienen que ver con planteamientos legítimos del pueblo ecuatoriano, de las organizaciones sociales; no lo hacemos con la intención de desestabilizar al Gobierno Nacional, peor aún hacer juego a la derecha”, recalcó.

Mientras que el presidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), Pablo Serrano, recalcó que el gobierno no ha invitado a su gremio a mantener un diálogo. Y recalcó que la invitación hecha por el ministro de Trabajo, Carlos Marx Carrasco, no tiene validez porque, según el dirigente, la única facultad que tiene Carrasco es la de resolver los conflictos laborales, los “mismos que se encuentran estancados, además de que no existe una política laboral coherente desde sus ministerios, pero en caso de recibir la invitación le enviaremos un listado de las demanda de los trabajadores”.

Carrasco también resaltó que el diálogo es con el presidente de la República, Rafael Correa, porque es el único que tiene la facultad de enmendar, corregir o archivar las demandas laborales planteadas por este gremio.

Por su parte, Jimmy Jairala continúa manteniendo la posición que “la gente civilizada y los políticos modernos tienen que dialogar. Gobierno y Oposición tienen que sentarse a conversar (…) Sin embargo, para que sea exitoso no debe haber descartes”, insistió Jairala.

En ese sentido, ratificó su apoyo a la iniciativa del Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador, CONGOPE, de impulsar un diálogo incluyente, sin condiciones, ni restricciones en cuanto a los temas o a los actores que deben participar en ellos.

“Me parece muy bien que el CONGOPE intervenga a través de su presidente, el prefecto Gustavo Baroja, porque somos un cuerpo colegiado que en este momento político tiene como elemento adicional y positivo que es cercano al Presidente de la República, sin que le reste independencia”, explicó la primera autoridad de la provincia del Guayas.

Pero Paúl Carrasco, prefecto del Azuay, no concuerda con lo manifestado por Jairala y resaltó que en el diálogo convocado por el presidente de la República “están solo ellos y los que asisten por miedo o de forma obligada, el diálogo no es abierto ni diverso, además, hablar de un monto de temas y de equidad cuando están a año y medio de terminar el Gobierno y llamar a elecciones, o están pensando en quedarse 300 años”.

El prefecto azuayo dijo que al diálogo convocado por el Gobierno no asistirá. (DO/La Nación)